Algo para leer...

Me veo dentro de un cuarto oscuro… todo está en silencio… todo es muy amplio.

Intento hablar para escuchar el eco de mi voz y así encontrarme dentro de esta inmensidad de soledad, pero al intentarlo nada sale de mi garganta.

Lo vuelvo a intentar, pero esta vez con mucha más fuerza, tanta que todo mi cuerpo se estremece, sin embargo, sigue sin producirse ningún sonido.
Dejo de intentarlo.
Ahora me conformo con intentar traspasar esta oscuridad que me rodea y me abraza (y muy dentro de mi puedo decir que me consuela).

Sin embargo, al igual que con el sonido de mi voz… no consigo nada.
Concentrado en esta oscuridad, un sonido intenso me sobresalta.
Llega del infinito, me traspasa y sigue de largo hacia el horizonte. Busco su origen, pero todo paso muy rápido.

Pareciera como si ese sonido siempre haya estado ahí… estático… oculto… como si hubiera estado aguardando a que me distrajera, para luego hacerse presente en todos lados al mismo tiempo y sorprenderme.

El silencio vuelve a reinar en esta tierra de oscuridad.

Por un momento creo que ese sonido nunca existió. Que solo fue un juego de mi mente que busca una salida a la soledad.

Otra vez aparece el sonido, pero esta vez es diferente… ¡viene acompañado de luz!

Claro, al igual que el primer sonido, todo pasa muy rápido y su luz solo fue un destello fugaz, pero fue muy claro.
Ahora estoy seguro que el primer sonido si existió.

Después de este segundo sonido viene toda una lluvia de ellos acompañados de otra cascada de colores.
Algunos de esos colores son realmente armoniosos, pero otros tantos son muy estrambóticos… tanto que marean.

Los sonidos, que son muy chirriantes llegan en pausas regulares y los escucho con inquietante independencia en un oído y luego en el otro.

Lentamente siento que taladran mi mente.

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Las pausas son caprichosas. Primero un sonido en el oído izquierdo, dos en el derecho … tres en el izquierdo, dos en el derecho … de nuevo, dos en el derecho, uno en el izquierdo …

Quiero encontrar un patrón de aparición.
Saber por cual oído voy a escuchar el siguiente tono … perdón, tono no.

Los tonos varían y este sonido no lo hace.
Siempre el mismo sonido … la misma intensidad … siempre aparentemente aleatorio.

Entre el juego de la luz y el sonido, mi cuerpo comienza a experimentar algunas sensaciones.
Mis brazos y piernas se comienzan a entumir.

Logro sentir como voy perdiendo el control de mis extremidades … como el letargo comienza a avanzar desde las puntas de mis dedos hacia dentro del cuerpo.

Lentamente esa sensación de paz … de descanso … de equilibrio … se apodera totalmente de mí.

Respiro … respiro … respiro

Mi cuerpo se convirtió en roca … o más bien en un globo lleno de agua dentro de una alberca.
Solo flota.

No baja. No sube. No siente el peso del agua dentro de él. No siente la presión del agua fuera de él. Solo existe.

En este estado solamente puedo mirar hacia el infinito y apreciar el extraño show de luces estrambóticas que aparecen y desaparecen sin ton ni son.

Después de un rato que parece toda una eternidad, comienzo a sentirme diferente… algo está cambiando en mi … algo está cambiando en el sonido …

Esa sensación de paz me está abandonando. Me comienzo a sentir diferente … como … como agitado.

No logro entender del todo por qué estoy saliendo del primer transe … de ese trance que me lleno de paz. ¡Ahora siento temor!

Comienzo a sudar un poco. Me sudan las manos. Me suda la frente. Comienzo a sentir miedo de la obscuridad que me rodea.

Lentamente el miedo se apodera de mi cuerpo, de mi alma, de mi esencia …
Todavía no logro saber qué cambio.

¿Cómo llegue de esa paz a este horror? Al poner más atención creo que noto un cambio en el ritmo del sonido. Ahora es mucho más errático que antes y mucho más rápido.
Sigue llegando por un oído a la vez. Nunca se mezcla.

Me veo dentro de ese enorme cuarto … solo … indefenso. Ya no puedo más … comienzo a llorar.

Al abrir los ojos me doy cuenta que estoy rodeado de muebles. Hay mucha más luz de la que mis ojos que comienzan a adaptarse a ella pueden soportar.

Los cierro para adaptarlos, pero en ese momento regreso a esa infinidad de soledad y al horror que conlleva … vuelvo a abrir los ojos y me esfuerzo por mantenerlos así. No quiero regresar a la oscuridad.

Ya recobrada la templanza de nuevo, veo que nada de lo anterior fue real.

Todas esas sensaciones vividas (paz, miedo, excitación, entre otras), solo fue el efecto de una nueva droga.
Una que no viene en paquetes, ni se aspira, ni se inyecta, ni se fuma, ni se come.

En realidad, es una droga auditiva.

Si, leyeron bien, dije “droga auditiva”, que en la jerga snob se le conoce como e-Drug , lo que representa la última tendencia en drogas. Tal vez en este momento te sientas algo asombrado por esta nueva revelación, sin embargo, y sin intención de matar la magia que produce un nuevo descubrimiento, debo de confesar que esto no es algo tan nuevo, al menos desde su punto de vista estructural.

Extraido de la red

Subiendo tu tema. :wave: